En algún momento, la palabra ego se convirtió en una palabra repugnante. Pero no lo es. Cuando nuestro nombre aparece en un proyecto, nuestro ego nos empuja a superar los baches y a hacerlo todavía mejor. El ego nos lleva a buscar el reconocimiento, a marcar la diferencia y a romper moldes. Si el ego no fuera un factor clave en el proceso, entonces todo el trabajo creativo y altruista sería anónimo, ¿no crees? No te preocupes, deja que tu ego te convierta en un iniciador. Pero recuérdale a tu ego que el mejor modo de conseguir que algo se haga realidad es permitiendo que los demás se lleven el mérito. El verdadero éxito para ti (y para tu ego) es ver que el proyecto se pone en marcha, no en llevarte el mérito cuando lo haga”
Seth Godin